El gran éxito del sistema estatal-capitalista que nos envuelve ha consistido en crear una amplia clase media que sirviera para evitar el enfrentamiento entre las dos clases sociales que había anteriormente. El consumo creciente de bienes y servicios de la llamada clase media y la posibilidad de prosperar fueron suficientes para que desapareciese el peligro de las revoluciones sociales en las sociedades occidentales posteriores a la Segunda Guerra Mundial. El coche, los electrodomésticos, las vacaciones , los viajes y el piso propio ,fueron los logros que convirtieron a la clase trabajadora en una masa “ciudadanista”, individualista y moralmente degradada. El obrero prefiere la paz al conflicto, “pasa de follones”; son , lo que algunos llaman “padefos”. Sin embargo,el multimillonario norteamericano Warren Buffet no hace mucho tiempo declaraba que la lucha de clases existía, por supuesto, y que ellos la iban ganando. Recientemente, decía que él declaraba menos a Hacienda que su conserje, legalmente. Al obrero le gustaría codearse con esta gente, vivir a su manera sólo que no lo va a conseguir. Es imposible una sociedad de ricos. Les sucedía algo similar a los esclavos liberados por Espartaco;compartían la misma mentalidad, ilusiones , sueños y conducta que los amos que los explotaban. Para que compartan los mismos “valores” que la clase dominante hay que adoctrinar y embrutecer constantemente a la clase trabajadora. En esta tarea las organizaciones e instituciones estatales del feminismo de Estado desempeñan un papel nada desdeñable. Federica Montseny en su ensayo titulado “Feminismo y humanismo” publicado en la Revista Blanca del 1 de octubre de 1924 dejaba clara su posición : “¿Feminismo?.! Jamás.! !Humanismo siempre!. Propagar un feminismo es fomentar un masculinismo,es crear una lucha inmoral y absurda entre los dos sexos, que ninguna ley natural toleraría.” Es evidente que la guerra de sexos ,que no de clases ,está en auge y el masculinismo , como reacción, cada vez más presente en los foros y blogs.

El feminismo de Estado en España.

El feminismo de Estado sería aquel movimiento por los derechos de las mujeres que considera al Estado como una institución fundamental del sistema político que defienden. “A partir de la Constitución de 1978 se inicia un largo camino hacia la igualdad de hombres y mujeres en nuestro país. Uno de los pilares de esta lucha son los movimientos organizados de mujeres que se harán más visibles a partir de las elecciones de 1977 y 1979. Desde ese momento, un grupo de mujeres, instaladas ya en las instituciones de la transición, se movilizarán por la aplicación de los principios de igualdad que rigen nuestra Constitución. En este sentido, la creación del Instituto de la Mujer fue un momento decisivo para la continuación de la lucha organizada por los derechos de la mujer “ ( pág. 112 del libro de Sonia Núñez Puente : Una historia propia. Historia de las mujeres en la España del siglo XX. Editorial Pliegos. Madrid. 2004). El Instituto de la Mujer es un Organismo autónomo dependiente del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Es el instrumento del Gobierno Central que promueve políticas de igualdad entre hombres y mujeres, tal como entiende la igualdad el Estado. En las Comunidades Autónomas también hay institutos de la mujer propios, cada cual con su correspondiente presupuesto, personal , influencia social y subvenciones para las asociaciones feministas que se han amoldado a sus políticas y requisitos. Por eso añade Sonia Núñez Puente en la página 114 del libro anteriormente citado que “el feminismo de calle ha dejado paso a otro tipo de movimiento inserto en los límites del juego institucional “,es decir, del Estado. No todas los grupos feministas se han integrado en las instituciones estatales. Algunas señalan a la ONU y las entidades financieras como promotoras de una estrategia para ocultar el dominio de las élites poderosas y promover objetivos relacionados con las necesidades de las mujeres compatibles con el mantenimiento de ese dominio como, por ejemplo, atizar la guerra entre sexos o extender la ideología de género.

En Estados Unidos ya hay más mujeres con trabajo remunerado que hombres. Parece que aquí, en España, eso podría ocurrir dentro de unos años. A partir de los años 60 ya Franco facilitó el trabajo asalariado de las mujeres. Emma Goldman se preguntaba hace un siglo “¿cuánta independencia se gana si la estrechez y falta de libertad del hogar es reemplazada por la estrechez y falta de libertad de la fábrica, las tiendas o la oficina ?”. Durante la II Guerra Mundial, el gobierno de los USA impulsó el trabajo de las mujeres en las fábricas poniendo guarderías y cerrando un día por las tardes en las fábricas para que pudieran hacer las compras , luego, finalizada la guerra ,tomó medidas para que volvieran al hogar.

El Estado español parece tener como estrategia que las mujeres ejerzan todas trabajo remunerado,por un lado; y por otro, enfrentar a los hombres y mujeres de la clase trabajadora ,atribuyendo a los hombres defectos que corresponderían a la propia organización económica y política, el sistema estatal-capitalista. Evitaría así la asociación de los hombres y mujeres de la clase trabajadora además de convertirse el aparato del Estado con sus policías, jueces ,políticos y burócratas ,en aliado de las mujeres contra los hombres. Para ello, es imprescindible adoctrinar a la gente en relación a determinados asuntos ,es decir, imponer la agenda de asuntos sobre los que se bombardea por todos los medios ocultando de paso otros temas . Por ejemplo, resaltar la violencia de hombres contra mujeres con alguna relación afectiva en el presente o en el pasado, pero callar sobre la violencia en sentido contrario , mencionar la violencia entre homosexuales o contra los niños o los ancianos y discapacitados.

En la agenda del feminismo de Estado figuran varios asuntos más frecuentes como serían : la mal llamada violencia de género, la diferencia de salarios entre sexos debida según afirman a la discriminación, el tiempo dedicado a las tareas de la casa y del cuidado de personas dependientes por unos y otras, o los sectores productivos muy masculinizados y la discriminación “positiva”. En esos temas se divulgan desde las instituciones estatales y las asociaciones del feminismo de Estado postulados que dejan mucho que desear desde un punto de vista racional. Cuentan con una notable

acogida en en los medios de Formación de Masas.

Temas principales de adoctrinamiento del feminismo de Estado en España.

  1. La violencia mal llamada de género ha alcanzado una presencia inusitada en los medios informativos , en la actividad de las instituciones estatales con sus concentraciones y declaraciones, también en las subvencionadas asociaciones del feminismo de Estado. El alcalde podemita de Zaragoza alude al terrorismo machista sin mencionar,claro, cuál es la banda organizada para tal fin. Pero, su concejala, Arantxa Gracia, sí que lo hace, “son los hombres los que nos están matando”;así lo recoge la prensa .La criminalización de los hombres ya está hecha en un país como España donde menos asesinatos de mujeres por violencia de “género” del mundo hay.

Sin embargo, según el CIS de septiembre de 2015 en su encuesta sobre el primer problema de España, entre más de treinta respuestas posibles ( una de ellas la violencia de “ género”), sólo un 0,2% señalan esta opción en primer lugar. El paro recibe más de un 50 % de respuestas como primera opción. La violencia dentro de las parejas es bidireccional aunque el número de mujeres asesinadas sea mayor que el de hombres ; no todos los asesinatos se deben a la llamada violencia de “género” sino a problemas mentales ,por ejemplo, pero esta causa sólo se esgrime cuando una mujer asesina y se suicida después; encuestas realizadas entre adolescentes señalan una importante tendencia a controlar a sus parejas tanto de los chicos como de las chicas; no se divulgan o se ocultan las cifras de hombres asesinados por sus parejas; se minimiza el número de denuncias falsas, etc. Mientras tanto, el problema permanece pero la desconfianza y el enfrentamiento entre hombres y mujeres crece.

2. Estadísticamente hablando, la diferencia salarial entre hombres y mujeres existe,está en el 24 % en cómputo anual y en el 19 % por hora,en España. Sin embargo, entre clase trabajadora y clase explotadora ( hombres o mujeres) es muchísimo mayor y no aparece en los titulares de los medios de Formación de Masas.

Las comparaciones entre clases no se llevan, en cambio,las comparaciones entre sexos, aparecen por todas partes. También hay diferencias amplias entre personas discapacitadas y no discapacitadas, entre jóvenes y mayores y entre ganancia por hora en empleos fijos y temporales en algunos casos del 50% sin que los medios de Formación de Masas nos bombardeen con el tema. La diferencia salarial entre hombres y mujeres se debe sólo en parte a discriminación .Por mucho que se repita lo contrario, nadie lo ha demostrado, ni siquiera el Ministerio de la Igualdad en el 2009 cuando investigó la discriminación en colaboración con el Ministerio de Trabajo. Con los casos que encontraron no se puede afirmar que la diferencia se deba en exclusiva a discriminación de las mujeres trabajadoras. Los hombres de la clase trabajadora no interrumpen su vida laboral por la maternidad (los permisos de paternidad son muy breves); trabajan más horas remuneradas según las encuestas de uso del tiempo; tienen más contratos fijos y a tiempo completo,;ocupan sectores mejor pagados ly cobran más complementos por antigüedad, peligrosidad, penosidad y dedicación que las mujeres de la clase trabajadora. También sufren la mayoría de los accidentes de trabajo, sobre todo, los graves y mortales (entorno al 90%) y su esperanza de vida al nacer es de unos seis años menor que la de las mujeres de la clase trabajadora. Esta diferencia ha ido creciendo desde menos de un año a finales del siglo XIX a la que hay ahora, por lo que no se debe apenas a factores biológicos sino socioculturales.

Es cierto que hay menos mujeres en puestos directivos y cargos políticos muy bien pagados pero, a los hombres y mujeres de la clase trabajadora,esto no debería preocuparnos , después de todo, aspiramos a terminar con la clase explotadora y parasitaria , al margen de cuál sea su sexo. Rosa Luxemburgo calificaba a las mujeres burguesas como “las parásitas de los parásitos del cuerpo social”. Un siglo después, ya son parásitas por mérito propio sin depender de otro en la mayoría de los casos.

  1. El tiempo dedicado por las mujeres a las tareas de la casa y al cuidado de personas dependientes es bastante mayor que el de los hombres. Existen unos 3,5 millones de amas de casa y unos 300.000 amos de casa, en España. Según la Encuesta de Empleo del Tiempo, 2002-2003, del INE a trabajo doméstico los hombres dedican una hora y 30 minutos, las mujeres, 4 horas y 24 minutos, la diferencia es de 2 horas y 54 minutos. En cambio, a trabajo retribuído, los hombres dedican 3 horas y 37 minutos, las mujeres sólo 1 hora y 44 minutos, la diferencia es de 1 hora y 53 minutos. Según estos datos al repartir las tareas equitativamente (y también el trabajo retribuído) las mujeres lograrían 1 hora y 1 minuto, estadísticamente hablando. Pero, en la realidad, como cada vez más personas viven solas o con personas con las que no pueden repartir las tareas de la casa y los cuidados a personas dependientes para esas no habría ganancia de tiempo alguna. El reparto de tareas ya es aceptado por la mayoría de la gente y es cuestión de tiempo que cada cual haga lo que le corresponda. Esto va a suponer una adaptación de las aquellas mujeres controladoras del hogar y de los hijos además de permisos de paternidad de mucho más tiempo que ahora para los hombres sin los cuales quien interrumpe la vida laboral es la mujer .Este nuevo papel del padre supone que en caso de separación de la pareja la custodia sería preferentemente compartida por lógica. Y esto sería inaceptable para feministas de Estado como Lidia Falcón (ahora integrada en Izquierda Unida y que parece haber adoctrinado en la ideología de género a Alberto Garzón ) y otras que consideran que los hijos son de la madre y la custodia para ellas.
    1. Existen muchos sectores productivos donde predominan los hombres y ,en algunos, las mujeres (enfermería, enseñanza primaria, empleadas de hogar). Desde el feminismo de Estado se impulsa la incorporación de mujeres en sectores masculinizados,sin reducir de ninguna manera la presencia femenina en sectores feminizados, de donde se deduce que pretenden la supremacía femenina .Para ello no han dudado en otorgar al término “discriminación” un significado “positivo” además de justificar cuotas para mujeres, lo que desde los valores igualitarios, es una aberración. Así, las feministas de Estado, con el Instituto de la Mujer como apoyo principal justifican que ,determinadas pruebas físicas para acceder a los cuerpos de Bomberos, Policía , Ejército,.. sean más fáciles para las mujeres que para los hombres; o que, en las subvenciones para la incorporación de agricultores o en la modernización de esas explotaciones, en los casos de insuficiencia de fondos, se puntúen las solicitudes de mujeres con 14 puntos “por ser mujer” (en el campo asturiano la mitad de las explotaciones agrarias tienen a una mujer como titular); además de bonificar más los contratos indefinidos procedentes de conversión de contratos de formación, aprendizaje, prácticas o relevos que se hagan a mujeres, o ampliar a los 35 años , en lugar de 30, en el caso de hombres, en la percepción de la prestación por desempleo contributiva de una vez, para las mujeres. También, en la imposición de cuaotas relativas a un número de mujeres a contratar como sucedió hace poco por parte del Ayuntamiento de Oviedo sobre la empresa FCC.Esta lista de casos de discriminación masculina no es exhaustiva (ver el “Informe sobre la aplicación del principio de Igualdad en el Ministerio de Empleo y Seguridad Social de 2012). En lugar de eliminar los casos de discriminación femenina, el feminismo apoyado decisivamente por el Estado ( elemento principal del llamado sistema patriarcal) está extendiendo la discriminación masculina.

Intensificar la guerra entre los sexos para dividir a la clase trabajadora.

Divide y vencerás. Antes y ahora, sigue vigente ese lema entre quienes mandan. Al mismo tiempo que la situación de las mujeres se divulga en los medios de Formación de Masas con el 8 de Marzo ( ahora día de la Mujer, sin el término “trabajadora”, ¿casualidad?) ,estudios sobre diferencias salariales, violencia contra la mujer, día internacional de la Niña y los informes de organismos estatales internacionales, la problemática específica de los hombres de la clase trabajadora permanece silenciada. Como si viviéramos en Jauja. La menor esperanza de vida ( unos 6 años menos), la predominante siniestralidad masculina (un 90 % de las muertes por accidente de trabajo), el triple de suicidios en los hombres respecto a las mujeres, un 80% de los “sin techo” que acuden a los albergues son hombres, una abundante legión de parados( en números absolutos parecido al de mujeres) , la violencia ejercida sobre los varones ,etc, son temas que hay que poner encima de la mesa. Emma Goldman hace un siglo ya hacía un llamamiento a la armonía de sexos en un ensayo titulado “La tragedia de la emancipación de la mujer” insistiendo en que “El derecho del voto, de la igualdad de los derechos civiles, pueden ser conquistas valiosas; pero la verdadera emancipación no empieza en los parlamentos, ni en las urnas. Empieza en el alma de la mujer.” Insistía en romper con los prejuicios, tradiciones y costumbres rutinarias. Hoy lo llamaríamos superar la estigmatización. Buscar el apoyo del Estado con legislación discriminadora no sirve para avanzar hacia la igualdad. El feminismo de Estado es un obstáculo para la igualdad.

Gerardo Fernández.

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